Los Chargers celebran su pase a los playoffs y la transformación bajo Harbaugh.
Este año, la situación ha cambiado drásticamente. Los Chargers aseguraron su lugar en los playoffs tras una contundente victoria de 40-7 sobre los New England Patriots, lo que provocó que algunos aficionados en el Gillette Stadium pidieran la renuncia del entrenador de los Patriots, Jerod Mayo. Fue la segunda vez este siglo que New England perdió por más de 30 puntos en casa. Este triunfo resalta la transformación del equipo bajo la dirección de Jim Harbaugh, su nuevo entrenador.
El safety Derwin James indicó su satisfacción por jugar partidos significativos y recordó estar viendo los playoffs desde casa el año pasado. James, quien tuvo un destacado desempeño con dos capturas al mariscal rival Drake Maye, lideró una defensa que neutralizó a la ofensiva de los Patriots, limitándoles a un solo touchdown en el partido. Además, la presión al mariscal fue clave, logrando cuatro capturas y once presiones en 31 intentos de pase. Harbaugh, el entrenador principal, elogió el rendimiento defensivo del equipo, destacando su mejoría con respecto al año pasado.
Justin Herbert fue clave en el ataque de los Chargers, completando 281 yardas aéreas y tres touchdowns antes de ser retirado del juego en el cuarto cuarto. Su objetivo favorito fue el novato Ladd McConkey, quien rompió los récords de los Chargers para recepciones y yardas en una temporada de novato con ocho atrapadas para 94 yardas y dos anotaciones. Este desempeño llega en un enfrentamiento simbólico contra los Patriots, con quienes los Chargers negociaron para seleccionarlo en el draft. McConkey minimizó cualquier motivación extra, señalando que está donde debe estar y disfrutando de sus logros con el equipo.
Finalmente, las celebraciones en el vestuario de los Chargers fueron moderadas, con los jugadores centrados en obtener su undécima victoria en el próximo partido contra los Raiders, lo que podría asegurarles un mejor puesto en los playoffs si los Steelers pierden. Aunque la victoria llegó con un costo, ya que Joshua Palmer y Elijah Molden sufrieron lesiones, el equipo se mantiene optimista y preparado para un posible camino al Super Bowl, según indicó el corredor J.K. Dobbins y otros jugadores. Molden expresó su gratitud al equipo y su deseo de regresar más fuerte, afirmando que hay más jugadas emocionantes por venir en el futuro mientras los Chargers se enfocan en su próximo desafío.